En el día en que celebramos el compromiso, ejercicio de solidaridad, activismo y espíritu transformador de las personas que se dedican al voluntariado, CEAR cede la palabra a sus más de 1.200 personas voluntarias. Durante el último Encuentro Anual, que tuvo lugar el pasado octubre, las personas asistentes elaboraron un refugio simbólico inspirado en todo lo que consideran necesario para construir la paz a través de acciones diarias que podemos poner en práctica para lograr un lugar donde todo el mundo pueda vivir libre y seguro.
Para nuestras personas voluntarias, la empatía es una de las principales condiciones para alcanzar la paz: ponerse en el lugar de otras personas y respetar las diferencias es un camino sólido hacia la disminución de las desigualdades sociales. Con la construcción de este refugio lograron priorizar, además, los valores sobre los egos. Como la solidaridad, tanto individual como colectiva, que debe permear a todos los gobiernos y estructuras de la sociedad, de forma que la honestidad y el compromiso por la paz impregnen sus acciones.
El voluntariado de CEAR es una parte imprescindible de la organización y uno de los órganos principales que impulsa su trabajo. Por eso, Mónica López y Mauricio Valiente, dirección general de CEAR, no han querido dejar pasar la oportunidad de enviar su reconocimiento.
Os damos las gracias por luchar por un mundo más justo en el que los derechos humanos sean respetados.
Os damos las gracias por ser, estar y hacer con y junto a las personas refugiadas.
GRACIAS por ser REFUGIO.
* Te invitamos a leer también el Manifiesto de la Plataforma del Voluntariado de España, de la que CEAR forma parte.