La guerra civil que enfrenta a las Fuerzas Armadas Sudanesas (SAF) y las Fuerzas de Apoyo Rápido (RSF) está marcada por la violencia indiscriminada y los ataques deliberados contra población civil y personal humanitario. La caída de El Fasher, capital de Darfur del Norte, a finales de octubre de 2025 y tras 18 meses de asedio por parte de las RSF, marca un punto de inflexión y revive los temores de una repetición del genocidio racial y étnico perpetrado hace dos décadas. Te damos cinco datos que debes saber hoy para entender lo que está sucediendo en Sudán y por qué es tan importante hablar de ello.
¿Cuál es la situación humanitaria en Sudán?
En la actualidad, más de 260 000 personas permanecen atrapadas sin acceso a alimentos, agua, ni atención médica. De ellas, aproximadamente la mitad son niños y niñas, según la ONU. La estimación de personas asesinadas tan solo desde el comienzo de la ofensiva para la toma de El Fasher podría superar las 2 000, según las autoridades sudanesas; más de 460 pacientes y trabajadoras sanitarias de la Maternidad Saudita del municipio.
Pese a la magnitud del desplazamiento y la gravedad de la crisis humanitaria y de derechos humanos, el conflicto de Sudán no recibe a menudo atención mediática. Tampoco la respuesta humanitaria está a la altura de las necesidades crecientes de protección.
¿Por qué decimos que se trata de la mayor crisis de desplazamiento forzado del mundo?
Familias enteras se han visto forzadas a huir repetidamente, de un campo a otro, de un país a otro, en una huida interminable de la violencia y el hambre. Más de 13 millones de personas sudanesas permanecían desplazadas de manera forzosa a mediados de 2025; de ellas, más de 10 millones internamente, según datos de ACNUR.
El número de personas que buscó protección fuera de su Sudán superó los tres millones, siendo acogidas principalmente por países vecinos como Chad, Egipto, Sudán del Sur, Libia y Etiopía, donde sus derechos humanos tampoco se encuentran garantizados.
¿Cuáles son las principales vulneraciones de derechos humanos en Sudán?
Esta crisis de desplazamiento masivo es el resultado directo de atrocidades que diversas organizaciones humanitarias recogen, incluyendo ejecuciones sumarias, torturas, hambre extrema, violencia sexual sistemática o ataques y asedios deliberados a infraestructuras vitales.
Especialmente alarmante es el uso generalizado de la violencia sexual como arma de guerra. Se han documentado violaciones y esclavitud sexual perpetradas por las RSF contra comunidades no árabes en distintas partes del país, en las que se han constatado un claro componente étnico y de género. También se reportaron matrimonios forzados e infantiles, así como reclutamiento forzoso de niños.
¿Cuáles son los datos de asilo de personas sudanesas en la Unión Europea?
Entre enero y agosto de 2025 se registraron poco más de 9 000 solicitudes de protección internacional de personas sudanesas en la UE, principalmente en Grecia, Francia y Países Bajos. A pesar del recrudecimiento del conflicto, la tasa de protección ha descendido en comparación con el año anterior. Además, las personas que consiguen llegar a Europa lo hacen en su mayoría a través de mortíferas rutas migratorias como la mediterránea; así, muchas de ellas pierden la vida antes de poder solicitar asilo.
En el caso de España, la tasa de protección internacional a personas de Sudán ha descendido notablemente este año hasta situarse en el 67 %. Además, apenas 145 personas de este país han podido solicitar asilo. Esta escasa cifra se explica, de nuevo, por la falta de vías legales y seguras, en particular desde la introducción en junio de 2024 del visado de tránsito aeroportuario.
¿Cómo puede mejorar la situación que se vive en Sudán?
En primer lugar, en absolutamente necesario el cese inmediato de los ataques contra civiles e infraestructuras esenciales, garantizando la asistencia humanitaria adecuada y sin restricciones. La sociedad internacional debe asegurar el embargo de armas a todo Sudán, estableciendo mecanismos independientes de rendición de cuentas por los crímenes de guerra y lesa humanidad perpetrados.
Garantizar la protección de las personas sudanesas pasa, asimismo, por garantizar vías legales y seguras para que quienes huyen de la violencia y las vulneraciones de derechos puedan acceder de forma efectiva a la protección internacional, incluyendo poder solicitarla en embajadas y consulados. Asimismo, es fundamental eliminar restricciones como los visados de tránsito que impiden a las personas refugiadas buscar protección en España.
Miles de personas de Sudán se enfrentan a una situación crítica tanto dentro como fuera del país, sin que desde la UE se defienda su derecho a la vida y a una protección efectiva. Por ello, debemos seguir hablando y presionando sobre aquellos conflictos que asolan el mundo a pesar de no aparecer apenas en las noticias. Todas las personas tienen derecho a vivir seguras y en paz.





