El Orgullo continúa siendo un espacio histórico de reivindicación de los derechos LGTBIQA+, en el que además se conmemoran las luchas sociales que han logrado progresos para que todas las identidades de género y orientaciones sexuales tengan acceso a los mismos. Sin embargo, a pesar de los avances, las personas del colectivo siguen enfrentándose a numerosas limitaciones en todo el mundo para ser, sentir o amar en condiciones de igualdad y libertad.
Para CEAR, Orgullo es reivindicar los derechos de todas las personas LGTBIQA+, entre ellas, las personas refugiadas y migrantes. Personas que nunca deberían verse obligadas a abandonar sus hogares debido a la persecución, pero tampoco deberían continuar encontrando obstáculos en los países de acogida. El proceso de inclusión de estas personas pasa por garantizar el acceso a todos los derechos, de forma que obtengan libertad para expresar su identidad de género y orientación sexual.
Identidad de género y orientación sexual, motivos de persecución en el mundo
Las personas LGTBIQA+ confrontan diferentes tipos de violencia y discriminación estructurales en todo el mundo. En el caso de quienes huyen, se topan con ellas tanto en sus países de origen, como de tránsito y acogida. Durante los últimos años, el retroceso de los derechos humanos ante el ascenso de regímenes autoritarios se ha traducido en la estigmatización, persecución, criminalización e invisibilización creciente de estas personas.
Hasta 64 países criminalizan legalmente las relaciones sexuales consentidas entre personas del mismo género, con penas que pueden llegar a la privación de libertad; siete de los cuales le aplican la pena de muerte, según la Asociación Internacional de Lesbianas, Gays, Bisexuales, Trans e Intersex (ILGA). Además, 61 países limitan por ley la libertad de reunión, asociación y expresión relacionada con la diversidad de género y orientación sexual. Por otro lado, la no criminalización no implica la existencia de un espacio seguro.
Es relevante señalar que el matrimonio igualitario solo es una realidad en 37 países y la autodeterminación de género en 18. Únicamente 17 Estados en todo el mundo prohíben las denominadas ‘’terapias de conversión’’.
Retrocesos de los derechos LGTBIQA+ en Europa
En Europa el ascenso de discursos de odio en el ámbito político e institucional ha afectado a las personas migrantes y refugiadas LGTBIQA+, que en algunos países como Hungría o Italia están viendo que se prohíben las marchas del Orgullo, limitando su libertad de expresión y alimentando los discursos de odio contra el colectivo.
Además, la discriminación en el acceso a los servicios y derechos básicos se ha disparado en países como Bulgaria, Croacia o Italia. También en otros países se están dando procesos legislativos y sociales que amenazan gravemente libertades, como en Italia, Eslovaquia y Bulgaria, según ILGA. Frente a ello, destaca la labor de las organizaciones de la sociedad civil y de los movimientos sociales que vienen a suplir estas deficiencias.
Claves para los procesos de inclusión de las personas refugiadas LGTBIQA+
Si bien España cuenta con un nivel de reconocimiento de derechos LGTBIQA+ amplio en comparación con otros países, las personas refugiadas continúan encontrando dificultades en el país. Esto es debido, en parte, a la ausencia de un enfoque interseccional y participado por ellas mismas en la elaboración de políticas públicas de asilo, migración e igualdad.
La inclusión plena de estas personas requiere atender sus necesidades específicas desde el momento de su llegada al país, a lo largo de todo el procedimiento de protección internacional y posteriormente. Para adaptarse a sus realidades es necesario, en primer lugar, recopilar datos desagregados que permitan elaborar las respuestas adecuadas a cada situación. En los procesos de asilo, donde estas personas enfrentan barreras administrativas y sociales, es clave garantizar un trato digno y evitar la revictimización.
Una adecuada especialización en identidades de género, orientación sexual y diversidad cultural es de vital importancia para todos los agentes que intervienen en los procesos de asilo y de inclusión. Es un elemento fundamental para superar los estereotipos sociales dominantes de heterosexualidad y conformidad de género; o para no presuponer rasgos culturales que fomenten la estigmatización y la discriminación. Específicamente, es vital para para comprender que una persona muestre desconfianza a la hora de manifestar desde un primer momento su identidad u orientación sexual.
Ha de tenerse en cuenta, además, que las personas refugiadas LGTBIQA+ no tienen acceso efectivo a determinados derechos básicos y servicios públicos en condiciones de igualdad, como a la vivienda, la educación y el empleo digno. Pero, además, en su caso estos impedimentos pueden afectar a la obtención de tratamientos tan importantes para ellas como los hormonales y de VIH, o a su capacidad para la autodeterminación registral, que sólo aplica a las personas con nacionalidad española.
Para las personas migrantes y refugiadas LGTBIQA+, ser reconocidas y respetadas en su identidad y expresión de género, y en su orientación sexual es fundamental para su seguridad y bienestar. Es por ello por lo que CEAR celebra el Orgullo como un espacio clave para reivindicar sus derechos, al igual que los derechos de todas las personas LGTBIQA+, desde una óptica interseccional e inclusiva. Nuestro deseo es vivir en un mundo en el que todas las personas puedan ser, sentir y amar en paz y libertad.






