“Que vengan, pero legalmente”. Este es una de los mensajes repetidos por responsables políticos y no pocas personas tras cada salto de valla o tras cada patera que llega a nuestras costas. Pero la realidad es que solicitar asilo en las fronteras españolas se está convirtiendo en una misión casi imposible. Apenas un 6% son formalizadas en puestos fronterizos.