Llegar a un país nuevo es un camino lleno de barreras. Una de las más difíciles de sortear es la del idioma: sin posibilidad de comunicarse, las personas refugiadas y migrantes no pueden explicar de qué amenazas o persecuciones huyen, tramitar sus solicitudes de asilo o cubrir necesidades básicas de salud, entre muchas otras. Las personas intérpretes y traductoras les ayudan a derribar este obstáculo y se convierten en un vínculo entre culturas.
30 de septiembre, 2024