Las personas solicitantes de asilo y refugiadas que viven en España se enfrentan a enormes barreras en la garantía y acceso a los Derechos Económicos, Sociales y Culturales (DESC). Esto provoca graves situaciones de vulnerabilidad que lejos de solucionarse, siguen profundizándose, abocando a estas personas a sufrir graves situaciones de desprotección.
Los días 17 y 18 de enero celebramos en Mérida un encuentro con diversas organizaciones en el que se han acordado cinco cuestiones esenciales que los Estados deben poner en marcha para garantizar que se respeten los derechos de las personas migrantes y refugiadas en las fronteras.
A menudo las personas refugiadas son víctimas de racismo y xenofobia cuando llegan al país de acogida, por si no se encontraran ya con suficientes piedras en su camino en forma de guerras, persecuciones, pobreza y las fronteras blindadas de Europa. Estos son algunos prejuicios que tienen que sortear en su proceso de integración.
Desde enero de 2015, más de 1 millón de personas que huían de la guerra, la persecución y la pobreza llegaron a Grecia en busca de seguridad y una vida mejor, entre ellas, más de 1.200 personas murieron o desaparecieron. En los últimos meses de 2015 y principios de 2016, algunos países establecieron políticas de admisión selectivas y arbitrarias.
Miles de personas buscan refugio para ser, sentir o amar libremente. Estos datos, de la campaña sobre #RefugiadosLGTB, muestran las amenazas a las que se exponen por su orientación e identidad de género en los países de origen, tránsito y acogida.
El Tribunal Europeo de Derechos Humanos de Estrasburgo condena a España por la demanda de dos jóvenes procedentes de Malí y Costa de Marfil que fueron expulsados de Melilla en agosto de 2014. Esta devolución supone una violación del Protocolo 4 y del artículo 13 del Convenio Europeo de Derechos Humanos, al tratarse de una expulsión colectiva sin posibilidad efectiva de recurso judicial.
Desde CEAR se pone de manifiesto que esta situación evidencia el estrepitoso fraude del programa de reubicación por su carácter discriminatorio en base a la nacionalidad de las personas que podían participar en el mismo
Más de 30 países, entre ellos España, forman parte del programa de reasentamiento, el traslado de personas refugiadas desde terceros países que nos les pueden garantizar una debida protección internacional.
CEAR ha agradecido hoy a Fundación Telefónica y a BNP Paribas su generosa contribución para hacer de su centro de acogida “un lugar mejor para que sus residentes puedan empezar a rehacer sus vidas”.
Se trata de un cuento infantil con actividades complementarias para sensibilizar a los niños y niñas sobre las personas desplazadas forzosamente que llegan a Europa.
La plataforma forma parte de un proyecto que la organización ha llevado a cabo en Marruecos, con la financiación de la AEXCID y en colaboración con la Asociación Marroquí de Derechos Humanos.