Historias de Refugio

Conoce los motivos, las odiseas, los sueños y las experiencias de algunas personas a las que hemos ayudado en nuestros más de 46 años de refugio. Desde 2010 CEAR ha atendido a cerca de 400.000 personas con la ayuda de gente como tú. Descubre y comparte sus historias.

Cuatro personas refugiadas cuentan cómo es su trabajo en estos tiempos de cuarentena. Ninguno se ha podido quedar en casa estos días porque trabajan en un supermercado, en una farmacia, en las calles o jardines. Ahora viven lejos de sus hogares una de las peores pandemias que se recuerdan, cada uno con sus propias historias, pero con el objetivo común de superar esta nueva adversidad para vivir en paz.
Durante este tiempo de crisis sanitaria son muchos los testimonios de personas que están en primera línea tratando de combatir la pandemia desde diferentes frentes. Muchas de ellas son personas migrantes y refugiadas que trabajan en sectores claves en nuestro país. Personas como Olga, quien tras a huir Colombia y buscar refugio en nuestro país, ahora trata de agradecer la acogida.

Souleymane Barry, de tan solo 24 años, se acuerda bien de las fechas que han marcado las encrucijadas recientes de su vida, y cuenta de corrido cuando hace ya cinco […]

Natacha (34 años, Costa de Marfil) llegó a Canarias en una patera tras un día y medio de travesía por mar desde Marruecos. En la misma embarcación iba su actual pareja, a quien no conocía aunque les uniera la nacionalidad y las mismas ganas de vivir en paz. Ni siquiera habló con él debido a que estaba paralizada y aterrorizada por un viaje sin billete de vuelta. Hasta que semanas más tarde en el centro de acogida de CEAR en Getafe se reencontró con su acompañante, poco a poco se fueron conociendo y nació el amor.
Aeropuerto de Barajas. En un vuelo de Bogotá a Madrid llega Samuel, junto a su mujer y sus dos hijas. Tras pasar los pertinentes controles, se dirige a las autoridades españolas y manifiesta su decisión de solicitar asilo. El motivo: un grupo paramilitar le había dado 48 horas para abandonar la ciudad. Lamentablemente, son devueltos a los tres días.
Este joven periodista egipcio pasó dos años cubriendo las protestas. Huyó tras conocer que había sido condenado, sin haberse celebrado un juicio, a 15 años de prisión. Llegó a España en 2016, y hoy, con el reciente estatuto de refugiado en el bolsillo, habla esperanzado de su futuro y desolado sobre la situación en su país.
Chafik Nibou es un cantante amazigh (bereber), que significa “persona libre”. Nació en Nador (Marruecos) y llegó a Andalucía hace un año. Se vino aquí a España por motivos políticos después de una importante y reconocida carrera como artista en el mundo árabe: “Cuando he pedido asilo era más para salvar mi vida que para mejorarla (…) Echo de menos a mi madre, porque mi madre es el país entero”.
Esta activista nicaragüense, refugiada en España, no cesa en su lucha: “Lo hago para que haya un cambio en mi país, no quiero que los niños vivan esto en un futuro”.
Una joven ucraniana refugiada acogida por CEAR Andalucía logra el mejor expediente académico de Sevilla.
CEAR cumple 40 años en los que su labor ha sido fundamental para defender los derechos de las personas que huyen de la guerra, la violencia o la persecución.
Este joven nigeriano vivía desde los 14 años con un amigo en Lagos porque su abuela, que vivía fuera de la ciudad, era la única familiar que se hacía cargo de él. No lo tuvo fácil, pero la música le ayudó en todos los sentidos.
Xiomara (nombre ficticio), víctima de las maras en El Salvador, comparte este estremecedor relato sobre las causas que le obligaron a huir a ella y su familia del país. Las mismas que fuerzan a miles de personas cada año a tratar de buscar un refugio que les niegan países como España.