Historias de Refugio

Conoce los motivos, las odiseas, los sueños y las experiencias de algunas personas a las que hemos ayudado en nuestros más de 46 años de refugio. Desde 2010 CEAR ha atendido a cerca de 400.000 personas con la ayuda de gente como tú. Descubre y comparte sus historias.

Cuando llegó a Europa no se lo podía creer. Lo había intentado en múltiples ocasiones, a través de todas las rutas posibles (e imposibles), y siempre habían sido devuelta a Turquía sin poder solicitar asilo.
Ningún dato es capaz de trasladar el horror de las maras como el silencio de Marcos justo antes de decir que unos pandilleros persiguieron a su hermano y “…bueno, le dieron muerte”.
"La vida en sí misma es un misterio. En el mundo existen más de 68 millones de personas desplazadas (…) todas con historias brutales desde un punto de vista económico, sociológico, emocional, fisiológico. Mi historia es una de ellas".
Gritos, disparos, llantos. El mar no suena igual para todos. Quienes han sobrevivido a él, no recomiendan este difícil y peligroso trayecto a nadie, pero para los supervivientes del mar fue la única vía para poder contarlo.
Las maras de Centroamérica imponen a golpe de pistola su voluntad e ideología machista. En su idea de lo que “tiene que ser un hombre” no caben los homosexuales ni aquellos que no renuncian a volar.
Sufrieron extorsiones, violaciones y amenazas constantes en El Salvador, Honduras y Guatemala. Ahora buscan la protección que sus Estados no pudieron garantizarles y que les está rechazando sistemáticamente países como España al no encontrar motivo de asilo en la 'guerra' de las maras.
John se siente un hombre desde que tiene uso de razón y esto no le ha traído en su vida más que problemas: "Cuando fui a pedir ayuda a mi padre, no solo me cerró la puerta, me puso una pistola en la cabeza".
Hervé tenía 22 años cuando el 6 de febrero de 2014 trató de alcanzar el sueño de llegar a Europa a través de la playa de El Tarajal en Ceuta. Cuatro 4 años después, cuenta su historia como homenaje a sus amigos que perdieron la vida aquella trágica mañana.
“Todo el rato sentía que no era humano”, así comienza el relato de Ovil, una joven transexual de 22 años. Toda su vida ha sabido que es una mujer, y toda su vida ha tenido que huir de la discriminación y la persecución. Desde Bangladesh donde nació, hasta Lesbos (Grecia) donde se encuentra ahora atrapado y sin protección adecuada.
Alain se vio obligado a huir de su país con tan solo 24 años. Atravesó África hasta llegar a España a nado. Su historia tiene un final feliz. Conócela a través de este vídeo de realidad virtual.
Somaya consiguió cruzar con Aboude, su hijo de 7 años, desde su país a Turquía.
Nahid ahora tiene 18 años. Llegó a Grecia en barco, cruzando el Egeo desde Turquía, huyendo de la discriminación en su país, Irán, por su origen iraquí.