Se estima que más de 230 millones de mujeres y niñas han sufrido mutilación genital femenina en todo el mundo, una terrible violación de sus derechos, de su salud y de su integridad. Esta práctica es reconocida como una forma de violencia de género y es uno de los motivos para buscar refugio que atendemos en programas especializados de CEAR. La coordinación entre entidades, la sanidad pública y la sociedad de acogida en su conjunto permiten que la reconstrucción física y emocional de una mujer que ha sufrido mutilación genital femenina sea posible.
7 de febrero, 2025